lunes, 14 de marzo de 2011

La heroica Insurgencia colombiana


Publicado en http://colombia.indymedia.org/news/2008/07/90352.php (Friday, Jul. 18, 2008 at 9:46 AM)
La heroica Insurgencia colombiana resiste muy bien despiadados ataques, coletazos de un Imperio moribundo. Alvaro Uribe Vélez, ilegitimo y criminal presidente colombiano está cumpliendo con nuestro vaticinio en el 2003: ser el peor error cometido por la oligarquía porque les va a significar su pronta extinción.
A diferencia de hace 50 años, las organizaciones de derechos humanos que apoyan al Movimiento nacional de Víctimas del Terrorismo de Estado, están logrando dimensionar correctamente el tamaño de la barbarie. Cientos de miles de asesinatos, decenas de miles de desaparecidos, millones de desplazados se están convirtiendo en una cuenta de cobro jurídica que los capitales malolientes de narcotraficantes, latifundistas, paramilitares y demás mafias, nunca alcanzarán a pagar. Así les sean, como le serán, expropiados todo sus bienes, solo les alcanzará para cubrir una ínfima parte de lo que les corresponde por su autoría determinante de los horrendos crímenes.

La resistencia civil y armada prevalecerán con su sagrado derecho a la rebeldía ante la tiranía y la opresión a la que han sido sometidos los pueblos originarios de Colombia, a buena hora ampliados por el maestro Orlan Fals Borda: Los pocos Indígenas sobrevivientes de los genocidios y etnocidios; Los valientes negros con su tradición de Cimarronearías y Palenques enraizados en las Costas; Los campesinos que no se sometieron a los terratenientes, alimentando al pueblo desde sus minifundios o construyendo en las selvas nuevas comunidades autónomas; y los milenarios artesanos con su producción independiente y sus tradicionales organizaciones complementarias.

Hasta los Marxistas dogmáticos pregonaron su extinción dizque por sus atrasados sistemas productivos. Los pregoneros de su aniquilamiento, empezando por el canadiense Lauchen Currie en los años sesentas, justificaron la guerra interna para exterminarlos como ineludible costo para lograr el desarrollo. Disculpa vergonzante disfrazada de guerras contra el narcotráfico y el terrorismo.

¡Terrorismo el del estado colombiano y las oligarquías que lo respaldan! ¡Terrorismo el del estado estadounidense con su complejo industrial-militar, sus halcones y sus mafias narcotraficantes, proxenetas y explotadores de todos los vicios degradantes del ser humano!

Vuelven a mostrar sus rastreros culillos los oportunistas de siempre renovando su ambición de heredar el caudal popular de los denigrados y asesinados revolucionarios íntegros, acusando de “guerreristas” a unos o de pactar con la burguesía a otros, para que ellos como blancas palomas se alcen con el respaldo de las masas gracias a golpes publicitarios espectaculares que también usaron en el pasado para robarse el show en la insurgencia.

Uribe pronto caerá arrastrando a las mafias y oligarquías que mostraron sus pies de barro en el aquelarre de sus celebraciones por los golpes pírricos que al fin lograron luego de tantos años de sequía.

La resistencia del pueblo colombiano además de impedir a los terratenientes explotar las tierras robadas o vendérselas a los gringos, de no permitir que las multinacionales exploren y exploten la mayoría de los recursos naturales del pueblo y de empantanar el enorme ejercito construido por los gringos para invadir a los vecinos revolucionarios y ¡pagado en mas del 85% por el pueblo colombiano! a costa del ahorro nacional (las empresas privatizadas), de su salud, su educación y demás derechos. La Insurgencia también ha resguardado en su seno a miles de expertos revolucionarios de probada lealtad con los humildes en las más duras condiciones, salvándolos del exterminio.

Los que se alegran tanto porque caen dos o tres altos mandos deben aterrarse de los cientos de hombres sobradamente listos para tomar sus banderas y a los miles que se forman como crisoles libertarios en las ciudades, en los montes y en el exterior muchas veces ayudando en forma significativa en los procesos de liberación de los países hermanos.

Honor y gratitud a los caídos, su digno ejemplo guiará no solo a la resistencia armada sino también a la civil; honrémoslos terminando con los restos de sectarismo para dedicarnos unidos a la construcción de la Patria nueva.

Bienvenidos al partido del pueblo los militares honrados que han tenido que soportar las humillaciones de la cúpula apátrida, de los mercenarios extranjeros y del comando sur del ejército de los Estados Unidos.

¡Militares patriotas herederos del ejército Libertador, llegó la hora de emular a Bolívar y a Nariño: dejar de apuntar las armas contra el pueblo y en cambio defender nuestra soberanía de los invasores gringos y su Oligarquía lacaya!

¡Llegó la hora de construir la Patria amable para todos!

¡Hasta la victoria siempre! ¡Venceremos!

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